Estamos en invierno y esto es Roma
y tú no estás.
Yo voy de un lado a otro
de tu nombre,
lo mismo
que un oso en una jaula;
marco un número;
pongo la radio, escucho una canción
de Patti Smith dar vueltas dentro de Patti Smith
igual que un gato en una lavadora.
Estamos en invierno y yo busco un cuchillo;
miro la calle;
pienso en Pasolini;
cojes una naranja con mi mano.
Y esto es Roma.
La nieve
convierte la ciudad en una parte del cielo,
ilumina la noche,
deja sobre las casas su ángel multiplicado.
Y tú no estás.
Yo cierro una ventana,
miro el televisor,
leo a Ungaretti,
pienso:
la distancia es azul,
yo soy lo único que hay entre tú y este frío.
Estamos en invierno y esta ciudad no es Roma
ni ninguna otra parte.
Miro atrás
y puedo verlo: acabas de apagar una lámpara;
has cerrado los ojos
y sueñas con un bosque;
de repente
alargas una mano,
buscas una manzana
que está en el otro lado de la mujer dormida...
Mientras,
yo odio este mundo frío como el infierno
y el cansancio que caza lentamente mis ojos;
odio al lobo que has puesto en la palabra noche
y la forma en que llenas la habitación vacía.
Odio lo que veré
desde hoy y para siempre: tus pisadas
en la nieve de Roma, donde nunca has estado.
[Benjamín Prado]
Frío como el infierno
jueves, 29 de abril de 2010
Publicado por almayciudad en 11:59 2 alma/s en esta ciudad
525.600 minutos más cerca
lunes, 5 de abril de 2010
Casi un año después sigues intacta.Y la vida y sus días como una linea de fichas de dominó que sigue avanzando imparable, donde una impulsa a la siguiente y esta a otra. Sin mucho sentido aparente pero con mucho sentido escondido, esperando ser descubierto.
En eso estamos.
Eternamente...
Eterna mente, pequeña...
Publicado por almayciudad en 2:53 2 alma/s en esta ciudad
1984 (George Orwell)
sábado, 3 de abril de 2010
"Se preguntó, como ya lo había hecho muchas veces, si no estaría él loco. Quizás un loco era sólo una "minoría de uno". Hubo una época en que fue señal de locura creer que la Tierra giraba en torno al Sol: ahora, era locura creer que el pasado es inalterable. Quizá fuera él el único que sostenía esa creencia, y, siendo el único, estaba loco. Pero la idea de ser un loco no le afectaba mucho. Lo que le horrorizaba era la posibilidad de estar equivocado."

"Bajo el nogal de las ramas extendidas...

"Bajo el nogal de las ramas extendidas...

... yo te vendí y tú me vendiste"
Publicado por almayciudad en 3:49 2 alma/s en esta ciudad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)